Tendencias: IoB o Internet del Comportamiento

25/02/2021 55

IoT (Internet of Things) o Internet de las cosas, está considerada como una tecnología exponencial. Las tecnologías exponenciales son aquellas que, en muy poco tiempo, su precio y complejidad disminuye a la vez que aumenta su potencial de forma exponencial. Esta tecnología se aplica en multitud de sectores y contribuye a mejorar el funcionamiento de procesos de negocio tal y como los conocíamos hasta ahora.

El concepto de IoT ha ganado fuerza de forma reciente tanto por la importancia de la conectividad en la creación de productos y servicios como por la satisfacción creciente entre clientes y consumidores. IoT ha surgido como una evolución del mundo físico al mundo digital en la era de Internet. Cada dispositivo físico podemos representarlo como un dispositivo digital, desde los sensores más básicos de temperatura, los propios móviles hasta cualquiera de los dispositivos llamados “wearables”.

Este término está teniendo mucha relevancia en la industria de fabricación o Industria 4.0, término acuñado en 2011 que pretende poner en marcha una fábrica inteligente con todo lo que ello implica, y que consiste en digitalizar sus procesos de fabricación y tener una visión de todos ellos informatizada.

Otro ejemplo donde se está usando la tecnología IoT es en las ciudades inteligentes o Smart Cities. Con el objetivo de tener ciudades sostenibles, social, económica y medioambientalmente, se recogen todos los datos disponibles mediante sensorización, y con IoT como elemento clave se pueden gestionar esas ciudades de manera más eficiente. Una de las últimas tendencias relacionadas con IoT, es IoB, Internet del Comportamiento o Internet of Behavior.

¿Pero qué es IoB? Se refiere a la recolección de datos que proporcionan un valor importante para entender el comportamiento de los usuarios, así como sus preferencias e intereses. Gartner lo menciona como una de las mayores tecnologías en crecimiento centrada en las personas, junto con la experiencia de usuario y la mejora de la privacidad.

Un ejemplo podría ser el llevar medidores de velocidad en el coche o de cuantas veces se pisa el freno, a cambio de obtener primas de seguro más baratas, por ejemplo. En definitiva, IoB está pensada para recoger la huella digital de los usuarios y utilizar ese conocimiento para beneficio de empresas y consumidores. En Europa, el alcance de la ejecución dependerá en su totalidad de la RGPD (Reglamento General de Protección de Datos).

Muchos señalan el comienzo del uso de la tecnología IoB sobre el año 2012, cuando el profesor de psicología Gothe Nyman describió la posibilidad de obtener datos más detallados del comportamiento de los usuarios cuando interactúan con IoT. Esto en realidad no es nuevo, ya se venía haciendo con datos que no provenían de dispositivos IoT, pero ahora el análisis de la información se hace mucho más enfocado a la experiencia de usuario.

Con un simple teléfono móvil se pueden detectar los movimientos de una persona o la posición geográfica, esto a su vez con los dispositivos de voz en casa, cámaras de seguridad e incluso los robots automáticos de limpieza o las alarmas de una vivienda.

La tecnología IoB está pensada para recoger la huella digital de los usuarios y utilizar ese conocimiento para beneficio de empresas y consumidores.

IoB representa beneficios adicionales para entender mejor cómo los usuarios interactúan con los productos, obtener mayor conocimiento de los patrones de compras, proporcionar ayuda en tiempo real, comunicarse con los clientes de maneras que antes no eran posible.

En definitiva, con la información adicional proporcionada por los dispositivos IoT, las compañías se podrán anticipar a las decisiones de los clientes. Actualmente IoB se usa mucho más para negocios B2B (Business to Business), pero el creciente uso de los dispositivos IoT en las casas, sensores de cualquier tipo y asistentes de voz proporciona un ámbito mucho más amplio de acción.

Sin embargo, no podemos olvidar que la tecnología IoB, como casi cualquier tecnología, también puede tener sus riesgos, como la filtración de datos sensibles o los riesgos adicionales de seguridad. En lo que respecta a la ciberseguridad, con el gran crecimiento del número de dispositivos e interconexión entre ellos, proporciona a los hackers una oportunidad mayor. 

Imaginemos el caso de una casa inteligente donde al subir la puerta de un garaje, se desactiva automáticamente la alarma de la casa, muy adecuado para el propietario de la casa, pero esto podría ser un posible acceso no deseado desde el punto de vista de la ciberseguridad. Como siempre, la utilización de nuevas tecnologías facilita el día a día de las personas, en su trabajo o su vida personal, pero siempre tiene que haber un equilibrio adecuado entre las ventajas obtenidas y los riesgos.

Actualmente hay billones de dispositivos de IoT conectados entre sí, y se espera que alcance los 75 billones en 2025, según Cisco, esto nos proporcionará nuevas capacidades y a su vez nuevos retos. Como ya comentaba Paco Bree al respecto:

Las habilidades humanas combinadas con el poder de las tecnologías exponenciales pueden ser la fórmula para resolver los grandes desafíos globales.